¿A quién se le ocurrió la pésima idea?

Feb 29, 2024
A quién se le ocurrió

El término «habilidades blandas» puede llevar a equívocos y, en cierta medida, subestimar la importancia y complejidad que tienen en el entorno laboral y personal. 

Para estar en sintonía, su errada denominación se ha utilizado históricamente para referirse a las características sociales, emocionales e interpersonales, en contraposición a las habilidades técnicas o duras, que están más relacionadas con conocimientos específicos y concretos.

Sin embargo, dar este apellido a una serie de variables estructurales ha generado situaciones catastróficas como minimizar su valor en la formación académica. 

Hablamos de algo fundamental que poco tiene de blando, son aspectos críticos para el éxito, sin importar la profesión u oficio, parte esencial de lo que requerimos como humanidad, al interactuar con otras personas y avanzar en nuestro camino de evolución.

Todo el trayecto que hemos seguido nos deja ver que esta percepción errada es un obstáculo común en el mundo laboral, y es por eso que comenzamos desmitificando el término "habilidades blandas". En lugar de etiquetarlas de esa manera, las consideramos "habilidades estructurales" o "habilidades esenciales", destacando su relevancia para el éxito profesional y personal. 

Insisto, no son en absoluto "blandas", sino más bien cruciales para aspectos centrales como la comunicación, la colaboración, el liderazgo y la resolución de conflictos. Ese es el foco de mi conversación de hoy, mostrarte cómo ese mal apellido puede tener un impacto negativo en las carreras, en las empresas, y en la importancia de invertir en su desarrollo. 

Si ya me has leído sabes que usualmente no inicio una conversación sin un detonante, y desde luego este artículo no es la excepción. 

Surge en el cierre de una de mis conferencias, en un momento en el que se me acercó una persona que me decía con latente inquietud que mi pasión por este tema de desarrollar la ConCiencia de comunicación era sorprendente pero que le gustaría entender un poco más mis razones para llegar hasta acá, y paso seguido me preparé para hacerle todo un recorrido.

Empecé por un lado que podría haber espantado a esta persona, el de la complejidad del desarrollo de algo tan estructural como nuestra capacidad de dar voz a las ideas. Y para no aburrir a mi interlocutor lo acerqué a lo que previamente les había compartido en el escenario, en este caso con un poco más de detalle.

 

Hablemos con honestidad, ¿qué pasa si no cuentas con estas facultades?

 

Uno de los riesgos más evidentes de no desarrollarnos en este plano es vivir en el caos de tener una comunicación deficiente.  La incapacidad para expresar claramente ideas, pensamientos o emociones puede llevar a malentendidos, confusiones y conflictos en todo lugar. 

Y si nos queremos concentrar en un entorno laboral cada vez más plural y participativo, la falta de habilidades interpersonales puede obstaculizar la colaboración. La incapacidad para trabajar bien en equipo, comprender y apreciar las perspectivas de los demás, y resolver conflictos de manera constructiva puede llevar a la catástrofe sin importar el contexto. 

Precisamente el informe global de tendencias de aprendizaje y habilidades presentado por Udemy justo para este 2024 resalta que las organizaciones hoy ya no necesitan persona que cubran u ocupen puestos o cargos, requieren líderes que cuenten con una serie de habilidades. 

Podemos hacer un acercamiento también en el tan anhelado liderazgo, el cual requiere sólidas habilidades interpersonales, la capacidad de inspirar y de guiar a sus equipos, lo que implica comunicarse de manera convincente, comprender las necesidades de los demás y orientar con empatía. Así que es sencillo, si no cuento con esto, mis oportunidades de asumir ciertos roles se limita o desaparece.

Como sé que los casos ayudan, intentaré poner en la siguiente realidad de uno de mis clientes varios de los aspectos que he mencionado previamente. 

Hace poco acompañé a una empresa, que llegó al límite de pensar en cancelar un proyecto enorme de transformación debido a que su equipo responsable de las tareas de innovación estaba en caos por las dificultades que tenían para trabajar juntos. 

Después de una serie de conversaciones con los líderes tanto de la empresa como de la iniciativa, recibí un documento que sintetizaba la situación en múltiples aspectos que indicaban deficiencia de procesos y carencia de sustento. 

Desde luego, aunque este es un insumo muy valioso, mi tarea es ir un poco más allá y pedí espacios de conversación colectivos e individuales con el grupo. De inmediato podía ver que estaban agotados, que las tensiones llenaban cualquier espacio y se hizo evidente la mayor deficiencia: la comunicación. 

Precisamente, por su ausencia, el proyecto se retrasaba y la moral del equipo disminuía, los retos se hacían más evidentes que los logros y las emociones estaban al límite. 

La solución: activar la conciencia para que todos los implicados estuvieran dispuestos a recibir capacitación en habilidades interpersonales, solucionar los conflictos y mejorar la colaboración, con un propósito: sacar adelante una iniciativa que hoy brilla por sus grandes resultados.

Una comunicación deficiente o la falta de empatía pueden dar lugar a una imagen negativa, mientras que la conexión genuina, la capacidad de escucha o la claridad, por mencionar algunas, nos pueden catapultar. Nos queda claro que su ausencia o presencia afecta la percepción que los demás tienen de nosotros en el ámbito personal y profesional.

Y aunque no nos lo hayan contado con claridad, impacta la enfermedad de moda: el estrés o el agotamiento, las razones son varias, como por ejemplo el peso que tienen las relaciones laborales tensas, la incapacidad para resolver conflictos de manera efectiva, los reprocesos por malos entendidos, e incluso hasta nuestra salud. 

En un mundo en constante cambio, la adaptabilidad es crucial. Las habilidades interpersonales, como la empatía y la capacidad de trabajar con diferentes personalidades, son esenciales para aceptar y navegar nuevas situaciones y desafíos. Su ausencia puede dificultar algo tan necesario como la adaptación al cambio.

Sigamos con los ejemplos. Esta vez se trata de un profesional altamente calificado, que llegó a Think & Talk porque  tenía dificultades para avanzar en su carrera y uno de sus colegas le recomendó buscarnos. 

Esta persona sabía que no podía comunicar sus logros de manera efectiva, además no estaba seguro de si contaba con la capacidad de establecer relaciones sólidas con colegas y superiores. 

A pesar de su experiencia técnica, de sus resultados destacados por las empresas en las que había estado y por su empleador actual, se postulaba o lo presentaban a otros cargos y perdía las oportunidades en la medida en que estás requerían liderazgo y manejo de grandes equipos.

Desde el primer espacio esta persona con total honestidad me compartió su recorrido, sus etapas de formación y también me manifestó que toda su vida había dedicado tiempo y recursos a la preparación académica, a agrupar títulos y conocimiento técnico. Me manifestó que pocas veces destinaba esfuerzo a todo esto, que desde su propio lenguaje “no le daría lo que estaba buscando o lo haría perder tiempo en su camino profesional”.

Este no es un pensamiento asilado. Como este blog lo indica , hemos clasificado y calificado mal estas habilidades, en muchos universos personales y profesionales el diploma de la carrera es a lo que creemos que debemos invertir más, cuando la realidad es que no desarrollar habilidades interpersonales conlleva riesgos significativos en el mundo laboral cada vez más exigente y puede impactar negativamente, no solo  la carrera sino nuestro bienestar

Advertí hace unas líneas que la inquietud del espectador de la conferencia me había permitido hacer todo un recorrido y como es natural condujo a una pregunta 

 

¿Cómo podemos abordar estos riesgos y comenzar a desarrollar estas habilidades de manera efectiva?

 

Y yo feliz de seguir con la conversación lo invité a un café para poder desarrollar con un poco más de calma los aspectos que te voy a compartir a continuación: 

Por su puesto empecé por mi casa, mi pasión y mi premisa, lo esencial es desarrollar tu comunicación, algo que no se resume con un café, pero que es claro solo con el enunciado y es que no estamos en ese mundo antiguo en donde el más enredado y distante se llevaba el título de autoridad o en el que seguir unas fórmulas y adaptarse a moldes ayudaba a sobrevivir.   Hoy tenemos que aprender a expresar nuestras ideas de manera clara y efectiva, a escuchar activamente a los demás para ser parte de la conversación.

De ahí pasamos a una necesidad, la de la colaboración, que requiere comprensión, aceptación, motivación, reconocimiento, capacidad para movilizar, saber valorar las perspectivas de  otros, y resolver conflictos de manera constructiva, utilizando la empatía. 

Las habilidades interpersonales nos permiten emplear estas características en nuestras interacciones con los demás y esto se traduce en relaciones genuinas y profundas unidas por la confianza y el respeto mutuo.

La tecnología nos ha conectado de formas asombrosas, pero también ha creado barreras en la comunicación humana si trabajas para que tus ideas motiven a otros, porque las transmites con pasión y entusiasmo,  te vas a diferenciar, vas a incrementar tu autoridad natural y vas a ser capaz de conectar desde un nivel mucho más emocional.

Y si eres consciente sabes que en la vida, los conflictos son inevitables. Sin embargo, manejarlos con propiedad es un arte que todos podemos dominar. Cuando somos capaces de abordar los desacuerdos con respeto y comprensión, transformamos situaciones difíciles en oportunidades para el crecimiento y la colaboración.

 

Muestra con acciones que eres un comunicador competente

 

No te imaginabas todo lo que podía activar una pregunta de una persona que atentamente me escuchó 45 minutos y que después de eso se animó a conversar. A ella le tenemos que agradecer que me permitiera llevarte por este viaje que nos confirma que -blandas- es un apellido mal puesto, al igual que secundarias, cuando nos referimos a la esencia de nuestras relaciones personales y profesionales. 

No es menor todo aquello que en realidad nos permite conectar con otros desde la autenticidad, inspirar y liderar con carisma, y resolver conflictos de manera eficiente, ¿o sí?. 

En un mundo que a menudo nos empuja hacia la frialdad digital, las habilidades estructurales, (como yo prefiero llamarlas), son el antídoto que nos devuelve la humanidad. Nos recuerdan que en cada conversación hay un individuo con ideas,  emociones, deseos y necesidades.

Así que, mi querid@ lector,  esta es mi invitación a abrazar el encanto de unas capacidades que te pertenecen. Es clave que tú mismo revises si necesitas reconsiderar la terminología y la verdadera importancia de estas habilidades, ya sabes que son esenciales para el éxito en un mundo laboral cada vez más complejo y colaborativo, y que no aparecen por arte de magia, se desarrollan y se entrenan todo el tiempo.

Te reto: Intenta por un día conectar con autenticidad, inspirar a otros con empatía y resolver conflictos con estrategia y cuidado. Vas a darte cuenta que sí es posible y que este es tu tesoro más preciado.

En términos de crecimiento profesional, el desarrollo de habilidades interpersonales puede abrir puertas a nuevas oportunidades y avances en tu carrera. La comunicación, la negociación, la resolución de problemas y el liderazgo son altamente valoradas por los empleadores y pueden ser decisivas en la promoción y el desarrollo personal y profesional.

Las personas que demuestran trabajar en ellas se destacan y sin duda tienen más probabilidades de ser considerados para roles de liderazgo, proyectos importantes y responsabilidades adicionales. 

Además, estas habilidades les permiten construir una red de contactos sólida y establecer relaciones profesionales significativas, lo que puede conducir a nuevas oportunidades laborales y colaboraciones.

En conclusión, el desarrollo y entrenamiento de habilidades estructurales tiene impacto directo en tu éxito, crecimiento y competitividad en el mercado, pero depende 100% de ti. Emulando una poderosa afirmación de una amiga que se quedó en mi cabeza “Blandas las tortillas, estas habilidades son estructurales, fundamentales, vitales…”.

 

Un abrazo

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